MENÚ
CRÍTICAS
     
 
EL EROTISMO DE BOROWCZYK | 29/11/2009


Placer de los sentidos con dulzura.


El primer relato de la película “Tres mujeres inmorales” es un derroche de placer en cuanto a la imagen. Con un argumento que no acaba de convencer mucho, no obstante, el espectador se da cuenta muy pronto de que no está ante una película porno al uso. Y es que la pasión no aumenta por ver sexo explícito en estado puro.
Me gustaria remarcar, sobre todo, que es tan importante como el ver los desnudos el hecho de tener en cuenta la interpretación de los actores y lo que oyes en ese momento- es decir, la música- pues, ya en “La naranja mecánica”, Kubrick se dio cuenta de que sin la banda sonora el film no sería lo que es. También, hay que tener en cuenta más lo que no se ve que lo que se ve. Es decir, lo importante es lo que insinúas, pues da sentido y lógica a lo que se ve y, a la vez aumenta la expectación en grado sumo. Lo que se ve no hace trabajar la mente del espectador tanto como lo que se insinúa y no se ve.
Por otra parte, el mayor aliciente de las películas eróticas no se puede nunca desvincular de la conciencia como tabú que tiene el sexo en la sociedad occidental. Y para ver el erotismo en el cine, nunca lo valorarás en su justa medida si no prestas atención a los otros detalles que no sean el fijarte en las tías cachondas que aparecen. En esto, me recuerda a lo que mucha gente no sabe y, que es totalmente cierto; es mucho más difícil para un actor, hacer reir que hacer un papel serio o hacer llorar. El hacer comedia es de lo más difícil que hay. Por ende, yo diría que hacer cine erótico es también muy difícil pues, en líneas generales, hay que empezar por “desmenuzar” todo, absolutamente todos los detalles, para después, colocándolos en la posición ( el momento y de la forma correcta) adecuada lograr un resultado final que se incluye, antes que el saco del cine sensual, en el amplio repertorio del cine bien hecho.
Acorde con esto, os recomiendo las películas de Borowczyk pues, queda patente al ver sus obras, que es un buen director de cine.

Un aspecto curioso sería el enfocar el visionado de una película suya para sacar de ahí un ensayo sobre aspectos de la realidad humana que nada tienen que ver con el sexo. Así, según mi opinión, si sus películas superan positivamente esta criba, entonces podemos decir que el resultado es óptimo. Porque, no hace falta decir, que la razón y el intelecto extraen, si se quiere, un análisis de lo más riguroso a partir, incluso, de cualquier película erótica.
En este sentido, se ve como nos aproximamos a establecer vínculos entre el cine y la filosofía y la literatura. Pues, está fuera de lugar el decir que el cine hace la competencia a la literatura o, a la inversa. Filosóficamente hablando, habría que decir, antes de nada, que una cosa es plasmar los sentimientos, emociones o pensamientos y otra, muy distinta, es el ponerte a valorar dos formas de arte como si fueran meros productos, de los cuales sólo importa el precio a pagar y el número de gente que los compra, en el mercado comercial que es la sociedad en la que vivimos hoy.
Volver