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REPORTAJES
     
 
JULIO MEDEM | 15/10/2003


Poco pero muy bueno!!



Julio Medem Lafont es un joven realizador cinematográfico que nació en San Sebastián en 1958. Es, además, licenciado en Medicina y Cirugía General por la Universidad del País Vasco en 1985. Aunque, desde temprano tuvo vocación cinematográfica; hizo crítica de cine en el diario "La voz de Euskadi" y colaboró en otras publicaciones como Cinema 2002 y Casablanca.

Ya a los 16 años comenzó a grabar en super-8, formato en el que realizó varios cortos. El primero, "El Ciego" (1976) y después uno basado en un relato de Hichtcoch, otro inspirado en Antonio Machado, y uno muy breve, "Fideos"(1979), que al principio parece ser una obra abstracta y al final se descubre que está rodado desde debajo de un plato de fideos que van desapareciendo en la boca del actor. Otras obras son "El jueves pasado" (1977), "Si yo fuera un poeta..." (1981) y "Teatro en Soria"(1982). Y poco a poco fue progresando... "Patas en la cabeza" está rodado con un presupuesto de 3 millones de pesetas y en 35 mm. Le valió el Premio de Cine Vasco en el Certamen Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao correspondiente a 1986.

En 1987 con el corto "Las seis en punta" (1987) logrará el "Premio Telenorte" del mismo certamen. En ese año es cuando decidió ser profesional del cine: ayudante de dirección, montador profesional, guionista, etc. Elías Querejeta le produjo, para TVE, el mediometraje "Martin", de la serie "7huellas7" escrito y dirigido por Medem.

Asimismo, intervino en la realización de una película sobre la II Guerra Carlista que dirigió Jose Mª Tuduri. Y realizó, también, un mediometraje de ficción con fines pedagógicos, encargado por El Diario Vasco en 1989.
SUS LARGOMETRAJES

En 1992 dirige su primer largometraje, "Vacas", cuyo argumento escribe en colaboración con Michel Gaztambide. Gana el premio Goya a la mejor dirección novel, además de diversos galardones internacionales en los festivales de Tokio, Turín o Alejandría.

Su segundo largo, "La ardilla roja" (1993), obtiene el premio a la mejor película extranjera en la Quincena de Realizadores del festival de Cannes y el primer premio en los festivales de Fort Lauderdale (EE.UU), Bogotá y Bucarest, entre otros.

"Tierra" (1994), su película más reciente, forma parte de la selección oficial presentada a concurso en Cannes 96. Y con Iciar Bollain, en su película "Hola, ¿estás sola?" colabora en el guión. En 1995 el Jurado Internacional de Cine de Gijón lo preside Julio Medem, junto con Diana Peñalver, Richard Combs, Ken Dancyger y Paul Bartel.

SU FILMOGRAFIA



Como director:

Las seis en punta (1987)
Vacas (1991)
La ardilla roja (1993)
Tierra (1996)
Los amantes del Círculo Polar (1998)
Lucía y el sexo (2001)
Como guionista:

Vacas (1991)
La ardilla roja (1993)
Hola, ¿estás sola? (1996)
Tierra (1996)
Los amantes del Círculo Polar (1998)
Lucía y el sexo (2001)
Como actor:

Airbag (1997)
SU ULTIMO TRABAJO: LUCIA Y EL SEXO

Según dice Elena Loarte, Julio Medem define así su película:" es, ante todo una historia de amor, en la que el sexo sólo es el generador de fantasías".

"Lucía y el sexo" es la historia de una huida hacia una nueva vida. Lucía, interpretada por Paz Vega, es una joven camarera de un céntrico restaurante madrileño, que se refugia en una tranquila isla del Mediterráneo, tras enterarse de la desaparición de su novio, un escritor llamado Lorenzo (Tristán Ulloa), con el que lleva viviendo seis años.

Escrita y dirigida por Medem, esta película nació de la necesidad que tenía Julio, hace tres años, de dejar atrás todo lo que había hecho hasta ese momento. "Cuando terminé "Los amantes del Círculo Polar" sentí el presagio de que la película era tan triste y devastadora que no iba a gustar a nadie. Así que, me fui de viaje a Formentera con la idea de rodar un filme ligero y sin preocupaciones".

La idea era rodar una película ligera entre varios amigos, pero la historia terminó cobrando tanta fuerza que se ha convertido en su filme más completo. La única cosa que Medem tenía clara de su próxima historia era su inicio, la huida desesperada de una joven que necesita escapar de la tragedia para, finalmente, encontrar un final feliz, "un camino diametralmente opuesto al personaje de Ana en " Los amantes del Círculo Polar"; quería alejarme de su trágico final y hacer algo más vitalista".

Para conseguir la atmósfera cálida e íntima acorde con la pauta del sexo como generador de imágenes y fantasías, Medem optó por rodar con cámaras digitales, un sistema nunca antes utilizado en el cine español, porque " te permiten estar más cerca de los actores y sacar lo mejor de ellos", algo que todos agradecieron sobre todo en las escenas más sexuales.



LO SUBJETIVO

La mirada de Medem, según Daniel Vega, es la mirada de un niño inquieto por dentro, tímido por fuera. De carácter retraído, le marcó la infancia burguesa y una adolescencia contestataria (sobre todo frente a su progenitor, un alemán de ideología ultraderechista). Se forjó a sí mismo con la convicción de que podría ayudar a los demás a través de la psiquiatría, su profesión anhelada, pese a que al final optara por la medicina, carrera de la que es licenciado.

Pero no ejerció como médico y encaminó sus pasos hacia el cine por influencia de su contestado padre, gran cinéfilo y aficionado a grabar en súper 8. Cautivado por la imagen, sólo quedaba dotarla de contenidos para convertirse en lo que hoy es: un respetado director.

Se vale en gran medida del subconsciente humano para crear sus historias. Para Medem lo que esconde la mente del hombre sigue siendo uno de los grandes misterios por resolver y, parece enfundarse en la piel de ese niñó tímido pero despierto por dentro, para indagar en las entrañas de personajes y sentimientos. No es extraño que admire a Bergman, Buñuel, Kurosawa, Zulueta y Erice.

El dice que no es su intención crear estilo pero, sus peculiares historias, sus elaborados encuadres, su estupenda fotografía y sus espacios abiertos son denominador común en toda su obra cinematográfica.

A partir de una imagen y lo que ésta le sugiere combinándolo de forma armónica crea las historias. Después viene un duro trabajo de pulir el guión y de rodar.






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