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ACERCA DE SUKIA, LA VAMPIRA Y OTRAS HISTORIAS | 05/09/2011


No hay que ser exquisito a la hora de escoger historias


Para comenzar, diré que me hace mucha ilusión dedicar un espacio a hablar de una historia de comic, de serie B, que debe ser conocida por muchos lectores pero que, seguro que no tuvo apenas reconocimiento como creación de calidad. Y para que, me resulte más fácil hablar acerca de lo que me sugieren sus argumentos, la compararé con la saga de “Crepúsculo” pues, ambas historias son de vampiros. Me estoy refiriendo a “Sukia”, una serie de comics italiana cuyos autores son Renzo Barbieri y Fulvio Bosttoli, publicada por Edifumetto, desde 1978 hasta 1986, en 153 albumes y 6 albums extra. En las dos historias hay un componente que es íntegro, en esencia, de bondad. Es decir, por un lado, en la saga de “Crepúsculo”, Edward ama profundamente a Bella, y ambos no pueden estar separados; es decir, impera en esta relación el concepto de amor.

Por otra parte, en “Sukia”, la protagonista se erige como salvadora, siempre, del mundo y de distinta gente, ante criaturas extrañas que amenazan a la población de este planeta.
Resulta llamativo y curioso que, en “Sukia”, la protagonista está inspirada en la apariencia y el aspecto de la actriz Ornella Muti. Habría que preguntarle a Stephenie Meyer, a quiénes le recuerdan Edward y Bella, todo ello en el supuesto de que estén inspirados en alguien real. Aunque, yo creo que, por lo general, suele ocurrir, que los personajes de una novela suelen nacer de la mezcla de características de distintas personas que, están, almacenadas confusamente, en la mente del escritor.
Sukia nos traslada a la referencia, importante donde las haya, del Drácula de Bram Stoker. A mí, personalmente, me encanta el asociar historias y argumentos distintos por nexos que, puedan tener en común. Nombré a Drácula porque el origen de Sukia, también, es Transilvania. Ella murió en el siglo XIII y fue, accidentalmente, resucitada en 1724. Después, se traslada a América y muere, de nuevo, en 1801. Posteriormente, y ya en la actualidad, ella vive en New York y está casada con William McNought, al cual mata... Ojo! Discrepancia con “Crepúsculo”: en “Sukia” el crimen aparece narrado y llevado al extremo. En “Crepúsculo”, la posibilidad de un crimen y, de que muera Bella, pone a cien la adrenalina del lector, y contribuye únicamente a poner una enorme cantidad de interés y expectación sobre el argumento. Por tanto, diremos que tiene una factura más elaborada la historia de Stephenie Meyer. Después, además, añadir que, “Sukia” se entromete ya, a una velocidad vertiginosa, en el tenebrismo de asuntos macabros y tremendamente oscuros. Con razón, “Crepúsculo”, a pesar de ir sobre vampiros, es muy romántica.
No obstante, he de confesar que, a mí, si nos referimos a buscar placer en el análisis minucioso de los personajes de cada una de las dos historias, pues, en Sukia, los personajes dan más juego, ya que en “Crepúsculo” están subordinados a la atmósfera opaca y totalitaria que supone el condicionante, imperturbable, de que ha de ser todo romántico. Por tanto, como, para mí, es todo un acierto el poder comprobar que los personajes de “Sukia” rebasan, continuamente, las pautas por donde deberían ir encarrilados, consiguiendo unos personajes “desgarradoramente libres”, acabaré esta especie de ensayo comentando acerca de, los personajes que me faltan de “Sukia”. El primero, Gary, es el leal sirviente de Sukia, a la cual ayuda en incontables ocasiones; es homosexual hasta el extremo y siempre está buscando sexo. Al principio es de naturaleza enclenque pero, llegará a ser un fornido tipo. El segundo personaje, es Bill Thomas, que es un periodista que se ve obligado a revelar al mundo el terrible secreto de que, Sukia es un vampiro; esto provoca, lógicamente, que ambos sean rivales o antagonistas... yo, le añadiría algún detalle más como causa de tal enfrentamiento (esto, sin duda, haría más elaborado el guión). Bueno, no corramos tanto a criticar una carencia porque, he de decir que, Bill Thomas se debate, continuamente, entre el amor que siente por Sukia, y el odio que genera en él, a causa de la ya comentada rivalidad existente entre ambos.

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