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CINE EN GROENLANDIA | 30/03/2013


Algo que tiene que emerger


No sé por qué, pero siempre me fascinó el poder algún día viajar a Groenlandia, o mejor aún, al Polo Norte. Siento fascinación por el pueblo inuit y por los lugares gélidos y, para hablar de cine de esta región que, pertenece en cierta parte, aún, a Dinamarca, habrá que dar un poco de información geográfica y cultural.
Haciendo un poco de historia puedes encontrar en Wikipedia que Hans Egede (nacido el 31 de enero de 1686 en Senjen, Noruega – 5 de noviembre de 1758), fue un misionero luterano noruego, llamado el Apóstol de Groenlandia. Estudió en la Universidad de Copenhague y desde 1706 ejerció como pastor. Por sus lecturas se interesó en la colonia de Groenlandia y persuadió al gobierno danés de financiar una expedición con el fin de llevar la reforma a esta colonia.
Según fuentes que cito al final de este texto hay un North Atlantic Centre en la ciudad, capital de Groenlandia. En Copenhague viven muchos groenlandeses, y se da el caso de que los groenlandeses lo aprenden todo sobre Dinamarca en el colegio. Tienen una identidad híbrida, se sienten daneses y groenlandeses. Las cuestiones de politica territorial hacen que sucedan estas cosas, en una isla que está a 4000 km de distancia de Copenhague.
El texto que más me impactó de lo leído sobre esta isla ártica es el siguiente: “Los relatos sobre Groenlandia han sido escasos y poco frecuentes, siendo el más notable La señorita Smila y su especial percepción de la nieve, la novela hecha película del autor danés Peter Hoeg. A pesar de la contundente crítica de Hoeg a la explotación por parte de Dinamarca y al desconocimiento sobre la nación norteña, su novela de 1992 cae inevitablemente en la trampa en hacer que la forma de vida más “auténtica” de Groenlandia se vea exótica – y aún así uno de los pocos personajes groenlandeses del libro es un alcohólico-. “Ser un actor groenlandés en Dinamarca es difícil”, admite Vivi cuando nos sentamos en la Casa de Groenlandia de Copenhague, escondida en una calle lateral del centro de la ciudad. “Siempre te ofrecen los mismos papeles”.
Groenlandia está empezando a contar su propia historia, con un creciente panorama cinematográfico que surge de la isla de 55. 000 habitantes. Los primeros pasos indecisos se dieron en los 90 con colaboraciones groelandés-danesas como Heart Of Light (Qaamarngup uummataa, 1998), pero no fue hasta 2009 cuando el cine groenlandés empezó a cuajar atrayendo en su camino la atención internacional. La película que marcó un hito fue A Man from Nuuk (Nuumioq) del director groenlandés Otto Rosing y el director y guionista danés Torben Bech, que se promocionó con entusiasmo como el primer largometraje producido en su totalidad en Groenlandia. Rosing esperaba presentar a Dinamarca una representación más sincera de Groenlandia, a camino entre el alcohólico sin hogar y el esquimal que vive en un iglú. El equipo danés trabajó con actores aficionados y jóvenes groenlandeses para llevar a Groenlandia las habilidades y conocimientos necesarios para construir una industria cinematográfica.”
Este texto me impresionó porque, partiendo de la base de que los relatos sobre Groenlandia son escasos, menciona uno, “ La señorita Smila y su especial percepción de la nieve”, escrita por el danés Peter Hoeg, el cual critica la explotación por parte de Dinamarca. Leyendo lo que pone a continuación, te das cuenta que es muy difícil librarse de los estereotipos. Pero siempre hay que luchar para salir adelante y, buena prueba de ello es el trabajo del director groenlandés Otto Rosing.
Otto Rosing ha dirigido el documental The Eternal flight sobre la vida del artista Jens Rosing, también groenlandés.
Fuentes consultadas:
* artículo que forma parte de Multikulti on the Ground 2011-2012, una serie de reportajes sobre el multiculturalismo realizados por cafebabel.com en toda Europa.
* Wikipedia.com


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