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GUILLERMO DEL TORO | 27/05/2013


Acerca de su obra Mimic



Os voy a hablar de este director que me fascinó, es decir, empecé a querer estudiar su carrera tras ver su segunda creación, “Mimic”.
Se trata de un director y guionista mexicano, al que le dieron una vez el Premio Goya y dos veces, el Premio Ariel.
Sus inicios fueron en el campo del diseño de maquillaje; después formó su propia compañía, Necropia, antes de poder ser el productor ejecutivo, a los 21 años, de su ópera prima. Actualmente, tras el secuestro de su padre, vive en Los Angeles (USA).
Su cine, por lo que he leído, se caracteriza por crear, en ellos, una estética y ambientación espectaculares. Siente pasión por la biología, de ahí que en “Mimic” podamos ver hormigas gigantes asesinas; en cuanto al arte, se podría enmarcar, su estilo, en la escuela de arte simbolista. Así mismo, siente fascinación por la fantasía de los cuentos de hadas y, en general, los temas oscuros. Los monstruos, le encanta analizarlos antropológicamente, siente predilección por los insectos. De ahí, que yo opine que “Mimic” nos muestra al genuino Guillermo del Toro. Para añadir más, hablaremos de la relojería, la maquinaria y los engranajes, lugares oscuros y cosas sin nacer. A mí, “Mimic” me encantó, me gusta mucho la biología también, de ahí que hasta ahora haya trabajado apagando incendios forestales, y haya estudiado el Ciclo de FP, relacionado con Forestales. La pasión por lo oscuro, que también tiene otro grande del cine, Tim Burton, yo creo que es indicio de inteligencia grande, y sobre todo de curiosidad hasta la extenuación… que, al no encontrar límites dentro de la realidad en que vivimos los seres humanos, pues hay una vuelta de tuerca y la imaginación, en estado puro, comienza a desenrollar una tira de seres irreales infinita.
Como decía, es un hombre con un potencial tremendo, tanto es así que ha escrito una novela, en 2009, “Nocturna”, que es la primera parte de una Trilogía. Y, hasta se ha involucrado en el mundo de los videojuegos.
Centrándonos en “Mimic” diré que tiene, a mi parecer, similitudes con el mundo de Michael Crichton, concretamente, con su obra “Esfera”. En la película de Guillermo, vemos a una excelente científica, la Dra. Susan Tyler y su marido, el Dr. Peter Mann, que trabajan con todo ahínco en erradicar una epidemia que amenazaba la vida de muchísimos niños, en Nueva York. Lo que al principio fue un enorme éxito, la Naturaleza se toma la revancha, por haber sido ambos doctores, unos “niños malos”. En este film se puede encontrar el hilo, del que tirar durante mucho rato, que encabece un debate filosófico, (me gusta mucho la Filosofía pura), acerca de la ética y la moral en el futuro imparable de la investigación en la genética y, acerca de la pregunta: ¿Debemos tirar para delante, en una carrera descontrolada, con el avance de la ciencia, corriendo el riesgo de jugar a ser Dios?
Muchas veces el cine nos dice lo que deberían decir, o al menos, plantearse los políticos y que, por múltiples intereses creados, los dirigentes hacen oídos sordos a lo que se llevan entre manos los científicos, los cuales, al tender la norma de la ciencia de estar en contra de los principios dogmáticos de la religión, se pasan de vueltas y, se convierten en seres amorales, sin el más mínimo respeto por tener una escala de valores dignamente humana.
Yo, personalmente, me encanta el dibujo, y os juro que aumenta la emoción hasta límites gratamente satisfactorios, el dibujar en un papel en blanco, seres como los que amenazan el mundo subterráneo de la ciudad de Nueva York, en “Mimic”, los seres creados por el maestro, en esta materia, Hans Ruedi Giger, conocido mundialmente por ser el artista gráfico y escultor, padre de la criatura “Alien”, de la que se hizo una trilogía. De la trilogía, como suele pasar, la obra maestra y formidable en todos los aspectos, es la primera parte.

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