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DOLPH LUNDGREN | 04/02/2014


Más que un físico


Voy a hablar de un actor que me impresionó mucho tras ver la película suya “Desafío final”. Supongo que influiría mucho el estar acompañado en el reparto por la bella Maruschka Detmers, una actriz neerlandesa que tiene una belleza con mucho carisma. Es habitual en el cine de acción el relatar, transversalmente, mientras ocurre la historia narrada, un enamoramiento. Una excepción son los films que están basados en las obras del escritor Alistair Maclean, obras suyas dieron lugar a las películas “Los cañones de Navarone” y “El río de la muerte”. Este escritor se suele saltar las relaciones sentimentales entre sus personajes. ¿Y por qué no? Es un punto de vista original, el que transcurra la acción sin líos sentimentales.

Hans Lundgren, que artísticamente se llama Dolph, es un actor sueco, del que llama la atención su actividad polifacética, ya que ha hecho de director, guionista y de productor también. Pero, sin embargo, lo que más destaca de él en el cine que ha realizado hasta la fecha es que, es cinturon negro (6 Dan) en karate estilo Kyokushinkai, el cinturon negro (2 Dan) en Judo, y boxeador amateur. Y no creais que es tonto intelectualmente, pues es también ingeniero químico. Es decir, un actor polivalente en infinidad de ámbitos. En 1985 fue uno de los que tuvieron ocasión de trabajar en “Panorama para matar”, uno de los títulos de la saga de James Bond. Esta saga no pasa nunca de moda pues, tiene asegurado, por mucho que avance la tecnología, que se trata de historias ideales para ver comiendo palomitas de maíz. Es decir, que no hay ninguna persona que se crea que es real todo el conjunto de peripecias funambulescas que hace el protagonista. James Cameron marcó el cenit de lo irreal con la película Avatar; me refiero que el argumento, sinceramente no vale nada. Todo es lo de ver los efectos especiales y la aplicación que han hecho del fabuloso mundo de animación en 3D.
Después de Rocky IV su físico le granjeó un montón de fama que tuvo sus consecuencias: salir en muchas revistas posando como modelo, y ello dio pie a convertirlo en un icono sexual. Justo lo contrario del cine de Woody Allen. Allen es muy inteligente, pero, precisamente por ello no encaja dentro de la norma estándar de las películas que suelen ver los que no sienten verdadera pasión por el cine, los que lo ven sólo como un mero entretenimiento.
En la carrera de Lundgren también se hizo famoso para los niños, al interpretar a He-Man, de los Masters del Universo, que se basan en el popular juguete de Mattel. Fue una pena que el proyecto no saliera adelante. A menudo las tareas artísticas destinadas al público infantil están infravaloradas. Y no debería ser así, pues la literatura infantil cuenta con muy buenos autores en todas las lenguas mayoritarias. No hay mal que por bien no venga, después de este estrepitoso fracaso, Lundgren se decantó definitivamente por el cine de acción.
Lo que sí que no es de mi simpatía es que hiciera un video de Fitnnes, “Máxima potencia” (1988) en la que habla de ejercicios físicos y mentales. Resumiendo: no hay nada como correr, simplemente, campo a través. El contacto con la naturaleza es valiosísimo y no tanto gimnasio que sólo encamina, todo ello, a cuerpos de culturista. ¿Nadie se ha parado a pensar que Bruce Lee, tenía un cuerpo fibrado pero nada que ver con el culturismo? Pues, eso.
Lundgren encarnó también, en 1989, a Frank Castle, El Castigador, que es un personaje de la famosa compañía de cómics norteamericana Marvel, en el film “The Punisher”. El cómic es un medio fabuloso que tiene la virtud, siempre lo he pensado, de permitir a la gente con vocación de hacer, de directores de cortometrajes ( o de largos) y que no cuenta con equipo… lo dibujas y logras el mismo resultado. En lugar de dirigir un corto, lo trasladas todo al papel, en el mundo de las viñetas.

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