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MERYL STREEP | 09/11/2004




A sus 50 años afirma que aún sigue enfrentándose a sus trabajos con la ilusión y el ansia de una aprendiz. "Para ser una experta en algo, hay que dedicar toda una vida a ello, y eso es lo único que he hecho; intentar ser una experta en mi trabajo."


Para esta gran actriz cuya sencillez es maravillosa, actualmente su primera prioridad es la familia: "Todas las películas que he hecho en las últimas dos décadas han estado condicionadas por las necesidades de mi familia. Si el rodaje se llevaba a cabo cerca de casa, lo aceptaba, si no, me limitaba a hacer aquello que me permitiera llevarme a mis hijos conmigo, siempre y cuando fuera durante las vacaciones escolares."


Respecto a su papel de madre, opina que "nunca se puede decir que es buena madre hasta que ves a tus hijos ya cidos y sin estar metidos en líos o en la cárcel."
En cuanto a su trabajo, se puede decir que no hay otra actriz en la historia del cine de Hollywood que se haya desenvuelto tan bien como ella entre tanta variedad de personajes y acentos. Nadie que haya sabido transmitir tantos estados anímicos en el espectador.
Prueba de ello es que Wes Craven, director de la película "Música del corazón" le pidió entusiastamente que accediera a interpretar a una profesora de violín.

Su último trabajo:

Wes Craven consideraba que en los últimos años le habían encasillado en el género de terror, y en "Música del corazón" decidió cambiar. Meryl Streep está segura de que Craven se volcó completamente en este proyecto "porque respeta mucho el arte y la docencia"
Al principio Meryl rechazó el papel porque no sabía tocar el violín, pero Craven la convenció y en dos meses estuvo dispuesta para comenzar el rodaje. La profesora en cuestión no es otra que Roberta Guaspari, un personaje que en la vida real saltó a las portadas de los periódicos estadounidenses por su cruzada a favor de la concesión de fondos de ayuda a las artes en las escuelas públicas. Guaspari no sólo desafió al Gobierno y al sistema educativo, sino también a los padres de los alumnos con tal de llevar adelante su empeño. Meryl la califica de "mujer excepcional".

Respecto a los planes de futuro, cuando el último de sus hijos abandone el nido, la actriz opina que falta mucho para eso y que, cuando llegue estará "demasiado agotada como para pensar en hacer algo más". También dice: "independientemente de lo que hagan mis hijos, yo imagino que siempre me quedará la interpretación , las ganas de seguir trabajando en mi oficio."
Filmografía básica:
El cazador (1978), Manhattan (79), Kramer contra Kramer (79), La mujer del teniente francés (81), La decisión de Sophie (82), Silkwood (83), Memorias de Africa (85), Un grito en la oscuridad (88), La muerte os sienta tan bien (92), La casa de los espíritus (93), Río Salvaje (94), Los puentes de Madison (95), Cosas que importan (98) y Música del corazón (99).
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