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EL CINE Y EL MUNDO CELTA | 24/05/2005


Primera parte



Los celtas fueron un pueblo de origen indoeuropeo que invadieron Europa a principios del año 600 a.C., durante la Edad de Hierro; introdujeron una nueva cultura, llamada de La Tène, caracterizada por el uso del hierro y ritos funerarios de inhumación, en fosas rodeadas de piedras formando túmulos.
El nombre "celtas" proviene del vocablo griego keltoi con el que se designaba la gran familia celta, compuesta por diversidad de elementos étnicos, que ocuparon varias zonas de Europa, desde las costas del Atlántico hasta las riberas del Mar Negro; desde Irlanda, Dinamarca y el norte de Francia hasta ciertas zonas del Mediterráneo, al sur.
Pues, como no es de extrañar el cine ha utilizado esta herencia histórica como filón para lograr algunas de sus mejores obras maestras, precedido por la literatura, la cual se empapó de la interesante tradición celta, a través de figuras como Tolkien.
"Braveheart, Corazón valiente" es una obra cinematográfica, dirigida por Mel Gibson, que bebe de la historia celta pues, está inspirada en un personaje real, William Wallace, (1270-1305) que fue dirigente de la resistencia escocesa contra Eduardo I de Inglaterra y que luchó por la independencia de la nación escocesa. A finales del siglo XIII, luego de la muerte de Alejandro III y la temprana desaparición de su nieta Margaret, la "Doncella de Noruega", el trono de Escocia quedaba vacante. El rey Eduardo I de Inglaterra, llamado "Piernas Largas", después de aniquilar a los galeses tuvo en sus manos la opción de hacerse con el reino del norte y con ello dominaría el último reducto céltico. La disputa entre Robert the Bruce y John Balliol reclamando ambos la herencia de los antiguos reyes escoceses, significó la gran oportunidad para que el rey de Inglaterra por medio de una hábil maniobra dejara a Escocia bajo su dominio, encarcelando al Rey John Balliol en la torre de Londres. Es cuando, entonces, emerge desde el indómito corazón de los bosques escotos la leyenda que más tarde, un poeta del siglo XV, Harry el Ciego, cantará a los escoceses y a la posteridad.
El film "Braveheart" está basado en la novela de Randall Wallace del mismo nombre, a la que supera con creces, (según opinión de Francisco Javier Traité Clavería, colaborador de Educa Historia, en internet). Según Traité, Mel Gibson cae en varios errores atendiendo a la veracidad histórica: "En primer lugar, cronológicamente la película tiene algún desfase en lo relacionado con la relación de Wallace con la princesa Isabel. Si bien es evidente que jamás habrían podido tener un romance (demasiada autonomía para una dama del XIV el irse ella sola a Escocia a visitar a Wallace a una choza perdida en el bosque... un romance con alguien de la corte habría sido más factible) está el problema de las edades: cuando Wallace luchó en Stirling en septiembre del 1297, la princesa tenía cinco años y todavía estaba en Francia. El episodio en concreto no aporta gran cosa a la película, salvo el hecho de que el hijo nacido de Isabel y futuro monarca de Inglaterra fuera hijo de Wallace, lo cual es absolutamente falso. El hecho de que Eduardo III dejara un poco más de lado Escocia de lo que hicieran sus predecesores se debe entender más en el contexto de la Guerra de los Cien Años, que ya ocupaba los suficientes recursos y hombres como para malgastarlos en los páramos escoceses.
Otros errores a considerar son los técnicos en cuestiones militares:

a) El claymore de Wallace, rotunda espada de hoja larga y puño y medio, es quizá de cronologías un poco tempranas, si entendemos por "claymore" la espada de hoja larga y cuya cruz tiene los lados en ángulo (y no en perpendicular a la hoja como se ve en la película). Sin embargo, si entendemos el "claymore" como el "claideagh mór" o "espada grande" en gaélico la cosa tiene más sentido, siendo entre los celtas habitual el uso de espadas de hoja larga y posible su pervivencia en época medieval.

b) En cuanto al asunto de las picas o lanzas largas en la batalla de Stirling, el que parece haber sido utilizado es la estrategia del schiltron, que consiste en varios círculos concéntricos de hombres armados con lanzas largas que sujetadas en diferentes ángulos (más paralelas al suelo en el circulo exterior, y más perpendiculares en los interiores) conferían a la formación el aspecto de erizo. Estos grupos erizados en púas se movían por el campo de batalla aniquilando a la caballería. Como vemos, bastante diferente a la formación vista en la película, aunque desde luego sea ésta última más espectacular (hecho que condiciona, creo yo, su uso en otras películas como Dragonheart).

c) En cuanto a esta carga de caballería, aquí creo que está el mayor gazapo histórico. En primer lugar, a lñia batalla del Puente de Stirling se la conoce precisamente por eso, por un puente de madera que se hundió bajo los pies de la caballería inglesa cuando cruzaban, de modo que dividió irremisiblemente al ejército inglés. Entiendo, igual que sucedía con las picas, que es más espectacular hacer la batalla en un llano donde se apreciara la carga con toda su magnitud y sus detalles.

Particularmente, el hecho que más me llama la atención es la apariencia de los montañeses: caras pintadas de azul y faldas a cuadros. El tema de las faldas ha sido ampliamente debatido: un gran colectivo de historiadores se inclinan por la inexistencia del kilt hasta los siglos XVII-XVIII. Explicar mi opinión, tan válida o inválida como cualquier otra, ocuparía demasiado espacio y nos llevaría al mismo punto. Es preciso estudiar bien la iconografía y las fuentes para poder llegar a alguna conclusión. En cuanto a las caras pintadas, era costumbre entre los pictos (cuya amplia cronología empieza antes de la era cristiana y se extiende hasta el siglo VIII d.C.) pintarse con raices de glasto (que daban el color azul) pero no sé hasta que punto esta costumbre puede pervivir en el siglo XIV, sobretodo contando con que Wallace vive en una zona donde no hubo pictos sino britones (los pictos vivieron mucho más al norte). Pero de nuevo, la película gana espectacularidad.
El gran ausente es, sin embargo, el personaje de Andrew de Moray, el otro noble que junto a Wallace (que en la película se nos muestra como campesino pero que era noble de baja condición) organiza la resistencia durante las Guerras de la Independencia y el que acaba con las tropas al otro lado del río en la batalla del Puente de Stirling. La inexistencia de ese personaje tanto en la película como en la novela es del todo incomprensible, a mi parecer.

Podríamos extendernos mucho más entrando al detalle en costumbres, alimentación y otros aspectos de la época medieval. Sin embargo, no debemos olvidar que se trata de una película, y aunque yo no creo que la veracidad esté reñida con la espectacularidad, debemos pedirle a los historiadores que sean rigurosos y a las películas que sean entretenidas. Para mí tiene más delito que abunden en internet páginas con una supuesta "historia de William Wallace" más falsa que un duro de madera que no que en "Braveheart" se inventen un romance entre un sanguinario asesino escocés y la princesa de Inglaterra."

Según Raúl Encina T. (www.ecovisiones.cl ) "no es posible afirmar con certeza que los misteriosos templarios participaran o ejercieran algún tipo de influencia en la batalla del Puente Stirling. No obstante, se ha especulado mucho sobre la presencia de estos caballeros en aquel heroico proceso de resistencia y especialmente en Bannokburne, ocurrida en 1314, el mismo año en que Jacques de Molay, el último gran maestro de esta Orden del Temple, es ejecutado en París. Sobre la presencia de los templarios en Escocia hay cada vez mayor evidencia histórica, como por ejemplo el rol jugado durante todo ese período por la familia de Sir William Saint Clair, emparentada desde sus orígenes con la orden templaria. Según el historiador Carl Grimberg, en su "Historia Universal", los templarios continuarán operando en Escocia con el nombre de "Orden del Cardo". Es posible todavía aventurar ¿quién era este extraño tío en el relato fílmico que luego de la muerte del padre del niño, Malcom Wallace (aún cuando algunos investigadores sostienen que su verdadero nombre era Alan Wallace), se lo lleva para que reciba una secreta y privilegiada educación?".
En cuanto a la repercusión histórica que supuso la gesta de William Wallace, hay que decir que " El siglo XIV fue un período de turbulencia y cambio para Escocia. El rey inglés Edward I apodado “ el Martillo de los Escoceses” redujo a ese país a un mero estado. En 1297 William Wallace derrotó a los ingleses en la batalla del Puente de Stirling y se convirtió en el “Guardian de Escocia” pero no por mucho tiempo. El 22 de julio en la batalla de Falkirk el ejército de Edward I derrotó a Wallace, obligándolo a huir y a renunciar a su posición de Guardian de Escocia.
John Balliol, tío de John The Red Comyn, fue rey de Escocia entre 1292 y 1296 pero solo técnicamente ya que se había rendido ante Edward I en 1292. Fue este el hombre a quien Wallace quiso colocar nuevamente en el trono de Escocia. Cuando el padre de Robert The Bruce muere en 1304 el se dio cuenta de que competía con la familia Comyn-Balliol por el trono de Escocia.
Wallace se mantuvo cautivo por años hasta que finalmente en 1305 fue entregado y capturado mientras descansaba en Robroyston cerca de Glasgow. Fue enjuiciado por traición y brutalmente ejecutado el 24 de agosto de 1305. Después del juicio, fue llevado a Smithfield, en donde su cuerpo fue desmembrado, y colgado para posteriormente ser decapitado.
El cruel rey Edward I envió partes del cuerpo de Wallace a lugares como Berwick, Stirling, Perth y Newcastle para exhibirlo. La cabeza de Wallace estuvo exhibida en London Bridge como advertencia a futuros rebeldes.
William Wallace inspiró a muchos hombres de su época debido a su coraje y a su brillante táctica militar; uno de ellos fue Robert The Bruce.
Robert The Bruce sabía que para poder reclamar el Trono de Escocia debía eliminar a su mayor obstáculo, ese obstáculo era John The Red Comyn, el sobrino del exiliado Balliol. Comyn era poderoso. Robert The Bruce ideó un plan para llegar a un acuerdo con Comyn. Se reunieron el 10 de febrero de 1306 en Greyfriars, Dumfries pero no llegaron a un acuerdo; si no que por el contrario Comyn enfureció al saber que Robert The Bruce quería darle tierras a cambio de que le brindase apoyo para ser rey.
Ambos estaban enfurecidos y Robert The Bruce, en un momento de ira, sacó su daga y mató a John Comyn. Pese a los acontecimientos, el 25 de marzo de 1306, Robert The Bruce fue coronado rey de Escocia en el palacio de Scone.
Fue perseguido por los seguidores de Comyn y posteriormente derrotado en la batalla de Methven.
Su familia fue enviada al castillo de Kildrummy en Aberdeenshire para su propia seguridad, pero en septiembre, su esposa e hija fueron encarceladas y luego su hermano Neil fue colgado. Robert The Bruce viajó desde Kintyre hacia la isla de Rathlin pero poco se supo de su paradero hasta su regreso a Escocia en febrero de 1307.
Bruce era conciente de su posición y de la fuerza del ejército inglés. Sabía que la única forma de tener éxito era iniciar un ataque estilo guerrilla, con la intención de desmoralizar y asustar a las fuerzas aliadas en su contra. Robert The Bruce emboscó a las fuerzas de John Mowbray en Glen Trool, Galloway, también derrotó a Aymer de Valence en Loudon Hill cerca de Kilmarnock pese a su desventaja numérica. Parecía que todo iba bien para Robert The Bruce pero la más alentadora noticia fue algo que Robert The Bruce esperaba desde hacía mucho tiempo, la muerte del rey Edward I “el Martillo de los Escoceses”. "(Extraído de la web de la Highland Heritage Society)



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