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COMPRENDER EL CINE JAPONES | 03/06/2005


Apuntes acerca de la cultura y la mitología de Japón



En el cine de una cultura, como expresión artística viva que es el cine, siempre se ven influencias de otros aspectos que conforman la historia, a nivel antropológico, de dicha cultura. Para hablaros del cine japonés y llegarlo a comprender bien, es muy importante saber y conocer las peculiaridades que tiene este país ancestral con respecto a nosotros, los occidentales.
Los temas de los que se alimentó el cine en Japón pertenecen a su historia épica y trágica, a su espiritualidad ancestral y a la nueva realidad presente. En Japón se celebra el florecimiento de los cerezos (sakura) pues, hay muchos en todos los parques y cada primavera se ponen muy bonitos al florecer. En la sociedad japonesa los Sakura representan lo efímero de la vida humana ya que las flores desaparecen completamente en sólo una o dos semanas. La antigüedad del Hanami (la celebración) se ha visto relatada en el arte japonés. En “Kojiki”, del año 712, una de las primeras obras de literatura épica del Japón, ya se mencionaba esta costumbre. En la poesía de la era Heian (794-1185), se describe los Sakura como un símbolo de la delicadeza de la naturaleza y del ser humano.
En la era Edo (1550-1850), el escolar Motoori Norinaga (1730-1801) establece la filosofía central de la literatura japonesa, que se resume en la frase “mono no aware”. Literalmente se traduce como “la lástima de las cosas” o “la compasión hacia las cosas”, pero su significado va mucho más allá. Para los japoneses, “mono no aware” significa que todo tiene un ciclo, que en el mundo desde los animales y los árboles, hasta las montañas y los ríos, tienen un principio y un final y que la destrucción de algo, a final de cuentas, es parte de un ciclo inevitable. “Siempre hay belleza en algo que llega a su fin”, hay belleza en la tragedia; aquí podemos observar, darnos cuenta de cómo ven los directores japoneses la cuestión de filmar una tragedia; es decir, hay, en todo lo que hacen, impregnada, una fuerte carga espiritual. “mono no aware” nos enseña a ser sensibles a la belleza que hay en todo y a valorar el tiempo. El florecer de los Sakura y lo súbito de su partida, es el origen de este pensamiento.
Me pregunto si el tratar de hacer películas de acción, en las que se necesitan especialistas para las escenas peligrosas, también lo revestirán de espiritualidad o no. Los especialistas de cine son profesionales preparados y entrenados para realizar las secuencias de riesgo en una película. No existen estudios oficiales que formen como especialista, pero hay, (en España, me refiero) algunas escuelas que imparten cursos en los que se prepara a los alumnos para que puedan realizar las secuencias de riesgo, así como doblar a los actores. Aunque parezca que es el actor o la actriz protagonista el que se cae, se pelea y lucha, en realidad esas escenas constituyen el oficio de los especialistas de cine, profesionales preparados para actuar como dobles de actores en escenas complicadas o que puedan suponer algún riesgo. El oficio del “stuntmen” (como lo llaman los americanos) o especialista de cine consiste en mantener en vilo a los espectadores con sus puñetazos, patadas, saltos, caídas y acrobacias con todo tipo de vehículos terrestres, aéreos y acuáticos.
A parte de las artes marciales,(el karate, el judo, …), los japoneses tienen una religión muy antigua, llamada sintoísmo. Hay que decir que la mitología japonesa resulta muy interesante y de ella se puede obtener un buen filón para elaborar guiones.
Amaterasu era la diosa del Sol en la más vieja religión japonesa, el Sintoísmo (Shinto significa “la manera de los dioses”). Cuando su hermano Susanowo la trató mal, ella se escondió en la cueva del cielo y cerró la entrada con una enorme piedra. Esto hizo al mundo oscuro, y los espíritus malos salieron de sus escondites.
Desesperados, los dioses en una conferencia decidieron hacerle una trampa para que saliera, e hicieron una fiesta cerca de la cueva. Pusieron un espejo enorme al frente de la cueva y joyas preciosas en un árbol. Uzume, el dios de la risa, comenzó un baile acompañado de música ruidosa.
Al escuchar la música y la risa, Amaterasu sintió tanta curiosidad que miró hacia fuera para saber qué estaba pasando. Ella se fascinó tanto con su propio reflejo brillante en el espejo que salió de la cueva. Finalmente, la luz cubrió y coloreó al mundo una vez más.
Tsuki-Yomi era el dios de la Luna. Tsuki-Yomi nació del ojo derecho del ser primordial Izanagi. Tsuki-Yomi inicialmente vivió en el Paraíso con su hermana la diosa del Sol, Amaterasu.

Información obtenida de:
Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa
Art Studio Magazine (www.asmcr.com)
Windows to the Universe (Ventanas al Universo), en http://www.windows.ucar.edu/ de University Corporation for Atmospheric Research (UCAR). ©1995-1999, 2000 Los Regentes de la Universidad de Michigan; ©2000-05 University Corporation for Atmospheric Research


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