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GRISSOM Y BONES | 28/02/2007


Entomología y antropología



“La muerte de un ser vivo lleva consigo una serie de cambios y transformaciones físico-químicas que hacen de este cuerpo sin vida un ecosistema dinámico y único al que van asociados una serie de organismos necrófagos, necrófilos, omnívoros y oportunistas que se van sucediendo en el tiempo dependiendo del estado de descomposición (...). El estudio de esta fauna asociada (...) recibe el nombre de entomología forense.”
¿Por qué cautiva tanto “CSI, Las Vegas”, y en concreto, el personaje central de Grissom?... Pues, sencillamente, porque se muestra como traspasa la barrera de lo prohibido, de lo considerado cotidianamente tabú. Grissom es un científico que con su metodología es capaz de combatir lo que imnumerables cantidades de manuales de psiquiatría y psicología consiguen a duras penas. En el fondo, estamos ante una contradicción enorme. Por un lado, la policía se enfrenta a criminales, capaces de mandarnos a cualquiera al “otro barrio” en cuestión de segundos, con armas que son tan “quietas” y tremendamente minuciosas como la observación, el estudio de los insectos (del cual es un experto Grissom ), y al mismo tiempo superando con creces el “alma mater” de todas las novelas y películas policíacas comunes: la psicología (es decir, la sagacidad, el olfato de sabueso, ...)
La segunda parte de este artículo va dedicada a la protagonista (“Huesos”, para los amigos), de una serie de la Sexta, que tiene un merito tremendo pues, logra comercializar y dar fama a una profesión que, hasta ahora se perdía en las lagunas de la oscuridad, únicamente frecuentadas por raros ratones de biblioteca.
El productor de CSI, Brumeicker, tiene una intuición fantástica!. Logró sacar un gran partido de un filón como el indagar en la más pura ciencia metodológica y hacer el milagro –algo así como Roberto Benigni hizo con “La vida es bella”, al contar una tiernísima historia de amor, con un terrorífico relatar del holocausto nazi- de crear un producto de alto éxito comercial con ello.
“Huesos”, en el fondo es más de lo mismo. Únicamente cambia que, en lugar de ser un forense es una antropóloga a la que cariñosamente se la dota de rarezas que la hacen simpática al espectador más escéptico. Ya lo dice el Tao: muestra lo más raro y estarás mostrando lo más común, lo de andar por casa.... ¿Captan? La teoría de los opuestos...
Desde luego, estas dos series, a mi juicio, marcan un “antes” y un “después” en la historia del filme policíaco a nivel mundial.
“Es curioso señalar que Omalium rivulare aparece en invierno, dato que puede resultar muy significativo en una investigación”. De premisas tan escuetas y curiosas para la inmensa mayoría de la gente, Grissom logra articular un complejo entramado que es capaz de inutilizar al más peligroso y temido psicópata que pueda existir. Sorprendente, ¿no?.
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