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HEROES DEL CIELO | 18/01/2009


Excelente calidad técnica de documental en una película insulsa


Mirage 2000 es un avión de combate construido por la compañía francesa Dassault Aviation para la Fuerza Aérea de Francia. Son los aviones más modernos que se han fabricado de la exitosa serie Mirage. Éstos han sido desarrollados a finales de la década de los setenta para el Armée de l'Air, entrando en servicio a mediados de los ochenta. Actualmente opera en 9 países con más de 600 aeronaves construidas.
El Mirage 2000 es un moderno caza multipropósito, que mezcla un nuevo diseño de sus antecesores pero conservando el aspecto del ala delta usado en el venerable Mirage III. En sí, el diseño no es muy innovador, pero se optó por un modelo confiable que fue probado y utilizando por muchos países durante años y en muchos conflictos, con resultados excelentes. En este sentido Dassault prefirió el fuselaje clásico que caracteriza a todo Mirage antes que arriesgarse con algo nuevo que no conocían.
Aún así, la configuración del ala delta no es la ideal para proporcionar gran maniobrabilidad, estabilidad en vuelo a baja altura y a escasa velocidad, y requiere pistas largas para despegar y aterrizar, pero posee cualidades que le permiten tener ventajas en el vuelo a gran velocidad, simplicidad de construcción, poca firma de radar y escaso volumen interno.
Pues bien, empiezo así porque este film francés de Gérard Pirès es una excelente ocasión para ver planos rodados integramente en el aire, con cazas del ejercito francés y admirar las acrobacias del modelo Mirage, a la vez que uno se introduce algo en la jerga del vocabulario técnico de los pilotos del aire, pero nada más. Porque el argumento es sencillo y la película se sostiene únicamente por la calidad técnica de las imágenes y por escenas architípicas de chicas cañón que muestran topicazos de intentos de seducción barata.
Las actrices que salen son realmente bellas, al igual que bien parecidos los protagonistas masculinos… esto junto con una trama que habla de un atentado que tiene todos los visos de ser otro 11-S nos hace creer que se trata de una película americana. No obstante, los planos si que son los típicos del cine americano de acción.
Un apartado que se salva es el contenido de los diálogos (pero apurando mucho) y es que, la discusión de la encargada de investigar la destrucción del primer Mirage con el experto Bertrand – que encarna Phillipe Torreton- acerca de la actuación del piloto Antoine Marchelli –papel que interpreta Benoît Magimel- está bastante bien y podían haberla exprimido más pero, no; no tiraron del hilo de construir personajes con un interior robusto y se limitaron a mostrar fachadas de personajes que actúan según patrones prototípicos y que, más allá de esos hechos no son nada.
Pero como dice uno de los miembros de la célula terrorista que secuestran el Mirage 2000, al final, “ si pretendes ocultarte en un rebaño de ovejas, no seas un perro. Sé un conejo.” Y esta película, al menos no pretende vender un guión de la ostia sino que, es coherente con lo que tiene; te venden acrobacias alucinantes de cazas filmadas en condiciones reales.
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